La democracia ha muerto: lo que queda es su fantasma institucional
La democracia representativa occidental no es ya un sistema de gobierno sino un teatro de legitimación del poder económico.
La democracia representativa occidental no es ya un sistema de gobierno sino un teatro de legitimación del poder económico.
La literatura contemporánea ha abandonado la ambición intelectual que definió a Borges para refugiarse en el sentimentalismo autobiográfico.